11 de octubre de 2026
Cacao y Rosas: volver al corazón
Ceremonia de cacao: la medicina de la dulzura, la presencia y el encuentro con uno mismo

La ceremonia de Cacao y Rosas nace para encontrar el espacio para regresar a nosotros mismos, para recuperar un espacio de calma y conexión con la vida.
Dedicar una tarde de domingo a este encuentro es regalarnos un tiempo para detenernos, respirar y volver a sentir la belleza de estar vivos. La vida es sagrada y está llena de pequeños regalos que, muchas veces, dejamos de percibir.
El ritmo cotidiano, las responsabilidades y las preocupaciones nos alejan, casi sin darnos cuenta, de esa conexión natural con la belleza, la paz y el bienestar que podemos encontrar en las cosas más sencillas.
La naturaleza nos recuerda constantemente esa armonía: una flor que se abre, la luz del sol, el aroma de la tierra, el silencio. Todo tiene su propio ritmo, y nosotros también necesitamos recuperar el nuestro para estar en forma y salud a todo nivel.
En esta ceremonia guía Carla Cepeda sanadora cuántica con rosas, para explorar y sentir la medicina del cacao, la delicadeza de la rosa y el poder del canto como caminos hacia una conexión más profunda con nuestra esencia.

El cacao: una medicina ancestral que nos invita a sentir
El cacao es mucho más que el ingrediente con el que elaboramos el chocolate. Para distintas culturas de Mesoamérica ha tenido un profundo valor alimenticio, social, espiritual y ceremonial.
Su historia nos habla de una relación de respeto con la naturaleza, con los frutos de la Tierra y con los momentos importantes de la vida comunitaria. En las ceremonias contemporáneas, el cacao se comparte como una bebida que nos invita a la presencia. Su preparación, su aroma, su temperatura y su sabor forman parte de una experiencia sensorial que comienza mucho antes de beberlo.
Recibir una taza de cacao con las dos manos, detenernos a sentir su calor y beber lentamente puede parecer un gesto sencillo. Sin embargo, cuando lo hacemos con atención, algo cambia en nuestra manera de estar presentes.
El cacao contiene sustancias naturales como la teobromina, que aporta una suave estimulación y puede favorecer una sensación de energía y vitalidad. Es rico en antioxidantes que contribuyen a la salud cardiovascular y aporta minerales como el magnesio, importante para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular.
Sus propiedades, unidas a su aroma, sabor y calidez, hacen del cacao una experiencia que despierta los sentidos y nos invita al bienestar. Cuando lo recibimos conscientemente, en un ambiente de calma, canto y conexión, sus cualidades naturales se integran en una experiencia más profunda de presencia y encuentro con nosotros mismos.
En el lenguaje espiritual de estas ceremonias, se habla del cacao como una medicina del corazón. No porque tenga la capacidad demostrada de sanar heridas emocionales, sino porque se convierte en un símbolo y un vehículo para explorar nuestra sensibilidad, nuestras emociones y nuestra capacidad de conectar.
La rosa: aprender a abrirnos sin dejar de cuidarnos
La rosa es una de las flores con la más alta vibración energética que ha acompañado la historia simbólica y espiritual de la humanidad.
Está presente en distintas tradiciones como expresión del amor, la belleza, la pureza de intención, la transformación y los misterios del corazón.
A veces creemos que abrir el corazón significa estar siempre disponibles, entregarnos sin reservas o dejar atrás rápidamente aquello que nos ha dolido. Sin embargo, la verdadera apertura también necesita discernimiento, cuidado y respeto por nuestros límites.
La rosa nos recuerda que podemos ser sensibles sin ser frágiles, amar sin abandonarnos y abrirnos a la vida sin forzar nuestros procesos.
En esta ceremonia, la rosa es la expresión manifestada de la Madre Cósmica y su medicina, a través de su vibración nos abre a la bellezay su medicina sutil.

El canto: cuando la voz expresa lo que las palabras no alcanzan
Hay experiencias que no sabemos explicar, emociones que permanecen en silencio y sentimientos para los que todavía no encontramos palabras. La voz es medicina para el alma, para sanar emociones, memorias.
Desde tiempos antiguos, el canto ha acompañado ceremonias, celebraciones, duelos, encuentros comunitarios y prácticas espirituales en numerosas culturas.
Cantar juntos crea una experiencia particular de escucha y pertenencia. Nos invita a respirar, a percibir nuestro cuerpo y a encontrarnos con los demás desde un lenguaje que no necesita explicaciones.
En una ceremonia de cacao, el canto medicina puede convertirse en una manera de acompañar nuestro mundo interior.
El sonido, la respiración, los instrumentos y el silencio pueden favorecer la relajación, la expresión emocional y la conexión grupal, aunque cada persona los vive de manera diferente.
Cuando cantamos desde el corazón, la voz deja de ser una interpretación y se convierte en una expresión de nuestra presencia.
¿Qué sucede durante una ceremonia de Cacao y Rosas?
La experiencia comienza con algo fundamental: crear un espacio de confianza, respeto y presencia.
A través de la guía de la facilitadora, los participantes son invitados a dejar atrás, por un momento, las preocupaciones del día y dirigir su atención hacia su mundo interior.
El cacao se recibe como parte de un gesto consciente de gratitud hacia la Tierra y hacia la vida. Beberlo lentamente nos ayuda a entrar en contacto con los sentidos y a reconocer cómo nos sentimos en ese instante.
Las rosas aportan su belleza y su significado simbólico, recordándonos la delicadeza y la fortaleza que pueden convivir dentro de nosotros. Tendremos un momento de conexión a través de ellas.
El canto y el sonido acompañan la experiencia, creando momentos de conexión, expresión y escucha. También hay espacio para el silencio, porque no todo necesita ser dicho, comprendido o compartido.
Lo esencial es que cada persona pueda vivir la ceremonia a su manera, sin comparaciones ni expectativas.
No se trata de alcanzar un estado especial de conciencia, sino de recuperar algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, profundamente valioso: la capacidad de estar presentes en nuestra propia vida.

Volver al corazón: una invitación a florecer
En el Centro Semilla, cada encuentro es una oportunidad para regresar a nuestra esencia, respetando los tiempos y procesos de cada persona.
En este espacio sagrado, la energía sutil y elevada de la Madre Cósmica nos acompaña, desde nuestra vivencia espiritual, para realizar procesos interiores con amor, sencillez y una sanación limpia y directa, sin necesidad de forzar nada.
Esta ceremonia nos invita a detenernos, respirar, sentir y recibir. A disfrutar de la belleza de las flores, del canto, del cacao y de la alegría de compartir un momento de conexión con nosotros mismos y con la vida.
Porque florecer no siempre significa hacer grandes cambios. A veces basta con recuperar la paz, la dulzura y la capacidad de reconocer la belleza que nos rodea y que también habita en nuestro interior.
Dos medicinas sutiles, un mismo lenguaje: el del corazón.
Te invitamos a nuestra ceremonia de Cacao y Rosas Volver al corazón · Una ceremonia para sentir, abrirnos y florecer
Un encuentro íntimo y sensorial en Centro Semilla, facilitado por Carla Cepeda, donde el cacao, las rosas y el canto nos acompañarán en un viaje de regreso a nuestra esencia.
Regálate este encuentro contigo. Un tiempo para soltar el ruido, escuchar tu corazón y permitir que algo nuevo florezca dentro de ti.
Al final tendremos un pequeño coffee break.
Fecha: Domingo 18 de octubre de 2026
Hora: 17h00
Duración aproximadamente 2 horas
Lugar: Centro Semilla · Tumbaco
Aporte: $25 por persona
**Cupos limitados. Reserva previa por Whastapp
Nota: El cacao contiene teobromina y cafeína. Si tienes sensibilidad a los estimulantes, alguna condición médica relevante o tomas medicación que pudiera interactuar con ellos, consulta previamente si es adecuado para ti.
Reservas y política de cancelaciones – Centro Semilla
Valor por encuentro: US$25
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